Por Ofertafarma on Martes, 06 Agosto 2019
Categoría: Consejos de salud

¿Cómo sobrevivir a un todo incluido?

Una semana de vacaciones en un complejo hotelero todo incluido puede hacernos mucho bien. Los bufets libres son la perdición, platos suculentos a los que nadie es capaz de renunciar.

Sigue nuestros consejos para no volver con kilos de más:

Puede que sea de lo más normal que al regresar de vacaciones, la báscula te haga saber que definitivamente cambiaste tu rutina en esos días de relajación, sin embargo, hay maneras de disfrutar como lo deseas sin subir de peso siguiendo algunas indicaciones:

- Evita los zumos de fruta y opta por las piezas enteras. Comienza cada comida y cena por un gran plato de ensalada con base de hojas verdes. Mantente hidratado con al menos 30 ml de agua al día por 1 kg de peso.

- Si prescindir de alcohol no entra en sus planes, deje la caña y la copa de vino para tomarlas solamente entre las comidas. Elija platos nuevos cada día, no intente probar un poco de todo. Evite salsas, pueden duplicar el aporte calórico del plato.

- No te saltes las comidas, lleve los tentempiés saludables a las excursiones, para no tener que improvisar. Además, te animamos a que prepares tu propia lista de buenos propósitos para este verano. Está comprobado que dejar los objetivos por escrito ayuda a conseguirlos.

- Practica actividades recreativas. En la mayoría de hoteles encontrarás instalaciones deportivas equipadas que pueden satisfacer tus necesidades, también encontrarás distintas actividades al aire libre organizadas por el staff de tu hotel. Y sino…siempre hay un ratito en la paya para poder dar unos toques con una raqueta o jugar al voleibol.

¿A qué debes renunciar?

A continuación, os hacemos algunas recomendaciones de comidas o bebidas a las que hay que intentar decir un “no” rotundo para no descuidar nuestra alimentación y evitar coger esos kilos que luego tanto cuestan perder el resto del año:

En los desayunos hay que evitar:

- Alimentos más grasos de lo normal y que no estamos acostumbrados a tomar de forma habitual (huevos fritos, bacon, salchichas fritas, etc.).

- Bollería industrial, como croissant, napolitanas, palmeritas con o sin chocolate y mermeladas.Bebidas muy azucaradas (zumos de frutas comerciales o naturales azucarados, batidos comerciales o naturales azucarados).

- Bebidas muy grasas (a base de leche entera).

- Abusar endulzando las bebidas.

En las comidas y cenas hay que rechazar:

- “Echarnos un poco de todo en el plato para probar”, pues acabaremos con un atracón o sobrará la mitad de la comida.

- Alimentos grasos (tipo fritos, tempuras, rebozados, empanados, etc.).

- Salsas y aliños con mucho aceite.

- Bebidas azucaradas y alcohol. La mejor opción es el agua en comida y cena.

- Sobrecargar las comidas y cenas con exceso de dulces en el postre.

- Consumo excesivo de helados de crema.

Entre horas y al final del día hay que negarse a ingerir:

- Consumo excesivo de alcohol en las barras libres de bebidas. Se puede optar en estos casos mejor por bebidas “sin” o 0,0 por ciento, o combinarlo con refrescos “sin azúcares añadidos”, light o zero.

- Snacks, galletas, zumos comerciales, bollos. En cambio, hacer una elección más saludable entre horas de pieza de fruta, montadito de pan o sándwich con fiambre magro (pechuga de pavo, jamón york o serrano), lácteos desnatados, granizados naturales sin azúcar o frutos secos crudos.

Sigue estás pautas y disfrutas del “todo incluido” de forma saludable.

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