Descuidar nuestra piel en verano es impensable, pero ¿y en invierno? ¿le prestamos la misma atención? La respuesta es clara, en la mayoría de los casos no.
Lo cierto es que en verano nuestra piel está más expuesta y visible por lo que le dedicamos mucha atención a se vea luminosa y bonita. Pero es en invierno cuando más atención necesita.
En esta época del año donde experimentamos muchos cambios de temperatura nuestra piel sufre rojeces, picores, irritaciones… son algunos de los problemas más comunes que podemos experimentar.
El viento, el frío y las bajas temperaturas hacen que nuestra piel se vea deshidratada y más seca. Por ello, en el post de hoy te contamos todo lo que debes saber (y poner en práctica) para cuidar tu piel y que esté sana y bonita.
¿TAN IMPORTANTE ES CUIDARLA?
Intentar tener una piel cuidada debe ser uno de los cuidados básicos que debemos tener en nuestro día a día. La piel es un órgano que tiene memoria y debemos de cuidarla en todo momento pues, en un futuro, puede ser tarde.
LA HIDRATACIÓN COMIENZA DESDE EL INTERIOR.
Como ya sabes, la deshidratación es debida a una pérdida excesiva de agua y hace que nuestra piel esté más seca. El consumo de, al menos, 2 litros diarios de agua es un hábito fundamental para mantener una piel sana.
Pero además, hemos de hidratar nuestra piel diariamente con productos específicos.
Algunas zonas como codos, rodillas… necesitan de un tratamiento más específico pues son zonas donde la piel es más áspera y gruesa.
¿CUIDAMOS NUESTRA PIEL?
Es importante incorporar a nuestra rutina diaria productos para el cuidado de la piel. Tenemos muy adquirido el cuidado facial pero, a veces, nos olvidamos del resto del cuerpo. No te dejes llevar por la pereza 😏
Usando diariamente una crema o loción hidratante, apreciarás una considerable mejora en la hidratación, flexibilidad y salud de tu piel. Además, lograremos aumentar la acción de defensa frente a agresiones externas.
LA CREMA IDEAL PARA LAS ESTACIONES FRIAS
Actualmente, las cremas hidratantes vienen formuladas de modo que en cualquiera de sus formatos cumplen su función, por lo que, si bien es cierto que las más hidratantes son las que tienen una textura más untuosa, te recomendamos que elijas el formato que más cómodo te resulte.
¿Por qué? Para que lo incorpores a tu rutina y te sientas a gusto con dicho producto. De poco nos vale que tengamos una crema con muy buena formulación y textura densa pero que nos sintamos cómodos con la sensación y nos la dejemos de aplicar.
Lo indicado es que sean productos con aceites o ceramidas naturales y con la menor cantidad de alcohol posible.
ALGUNOS TIPS
Debes asegurarte de cumplir las cuatro etapas básicas diarias para el cuidado de tu piel: limpieza, tonificación, hidratación y protección.
Dentro de la limpieza, en primer lugar aunque sea difícil debes evitar ducharte con agua demasiado caliente ya que también provoca deshidratación y, recuerda exfoliar tu piel aproximadamente cada dos semanas para así eliminar las células muertas, conseguir un mayor resultado con la crema hidratante y regenerar la piel.
Además, es muy recomendable que lleves en tu bolso o mochila una crema de manos para aplicarla con frecuencia durante el día. En los tiempos que estamos viviendo que constantemente debemos aplicarnos gel hidroalcoholico, mantener una buena hidratación de manos marca la diferencia para que estas tengan un aspecto suave y un tacto agradable.
Ya tienes la información más importante para el cuidado de la piel, ahora solo falta ponerlo en práctica.
Recuerda que si tienes dudas para elegir el producto que mejor se adapte a tus necesidades puedes consultarnos a través de nuestro chat (en la web) o nuestro correo electrónico y te ayudaremos 😀