Tener una boca sana es de vital importancia y para ello hay que lavar los dientes al menos tres veces al día, siendo el momento más importante antes de acostarnos, ya que es ahí cuando nuestra boca permanecerá cerrada más tiempo y las bacterias están en su hábitat perfecto para crear caries.
Un elemento muy útil para la higiene bucal son los irrigadores dentales. Un irrigador dental es un aparato para limpiar y eliminar con suavidad y eficacia las zonas de difícil acceso. Su efectividad se debe a que combina agua con un poquito de presión. Gracias a ello se consigue una limpieza perfecta, ya que este chorro de agua sobre los dientes y encías arrastra la placa bacteriana y estimula las encías.
Además de eliminar más placa bacteriana, evitando la aparición de caries, los irrigadores dentales tienen las siguientes ventajas:
• Reduce el sangrado y mejora la salud de las encías.
• Controla la inflamación de las encías y la gingivitis.
• Permite una limpieza y cuidado de coronas, implantes dentales y aparatos de ortodoncia.
• Mayor sensibilidad de limpieza y frescor de la cavidad bucal.
¿Cómo se utiliza un irrigador dental?
Después de haber cepillado bien tu boca y haber utilizado el hilo dental, elige la boquilla adecuada a la fisionomía de tus dientes. A continuación, enciende el irrigador dental y dirige el chorro de agua a presión sobre la encía y dientes. Es aconsejable utilizarlo dos minutos al día, preferiblemente antes de acostarse.
Recuerda que el uso de irrigadores no debe sustituir la limpieza oral habitual con cepillado, hilo dental, cepillos interproximales y bandas, sino que debe ser complementaria a la misma.
WATERPIK IRRIGADOR TRAVELER-VIAJE WP-300
Waterpik WP-300 Traveller es un irrigador bucal especialmente indicado para aquellas personas que quieran obtener una limpieza en profundidad incluso en sus viajes, ya que su reducido tamaño facilita su transporte fuera de casa y permite guardarlo en espacios reducidos. Contiene distintos cabezales y funda de transporte.