La otitis es una inflamación del oído causada, generalmente, por una infección. El tipo más común de esta afección es la denominada otitis media y está provocada por la inflamación del oído medio, que se encuentra en la parte posterior del tímpano.
Dependiendo de la evolución de la enfermedad, ésta puede conducir a la secreción de líquido en la región del oído medio. El líquido puede ser de tipo seroso (fluido, similar al agua), mucoso (viscoso) o purulento (pus).
Síntomas de la otitis
El síntoma principal de la otitis media aguda es la presencia de dolor de oído (otalgia) acompañado o no de supuración (otorrea). Estos pueden ir acompañados de otros síntomas asociados como fiebre, malestar general, irritabilidad…
En el caso de los bebés y los niños muy pequeños, el signo más claro es la irritabilidad y el llanto constante. En ocasiones, también se presentan fiebre, problemas para dormir y rechazo al alimento.
En el caso de la otitis media crónica, estos síntomas pueden ser constantes o intermitentes. Se añade, además, fiebre generalmente baja y molestia en el oído que se siente como una presión. Además, la pérdida de audición puede ser a veces el único síntoma de la otitis media crónica con efusión de líquido.
Consejos de prevención en caso de otitis
- Llevar al día el calendario de vacunaciones. Tenerlo actualizado y ser consciente de cuándo debe recibir cada vacuna ayudará a evitar infecciones causadas por bacterias, que son las que con mayor frecuencia pueden provocar posteriormente una otitis media.
- Fomenta la lactancia materna. Cuanto más tiempo tome el niño la leche materna, mejor. Es la forma óptima de transmitir al bebé nuestras defensas, y así tendrá menos episodios infecciosos.
- Manos y juguetes limpios. Con el paso del tiempo, los gérmenes se van acumulando en los juguetes, por eso es importante lavarlos a menudo, así como lavar aún más frecuentemente las manos del menor con el fin de reducir el riesgo de infecciones.
- Evita que se introduzca objetos en el oído. Hay que impedir que los niños se metan cosas en los oídos. También debemos abstenernos de limpiárselos a ellos o a nosotros mismos con bastoncillos de algodón. En su lugar, utilizaremos agua y jabón y nos aseguraremos de secar bien los oídos después.
- Usa tapones. El empleo de tapones para nadar o estar en la piscina, para lavarnos la cabeza o cuando acudamos a la piscina tiene el objetivo de evitar que entre agua en los oídos.
- El calor local alivia el dolor. Aplica compresas calientes pero secas en la parte externa del oído afectado, puede ayudar a aliviar el dolor.
- Sigue el tratamiento prescrito por el especialista. Sobre todo, en el caso de los antibióticos, no se debe pasar por alto ninguna dosis y se debe tomar el medicamento hasta que se termine, incluso aunque los síntomas desaparezcan. Un mal uso del antibiótico puede dar lugar a problemas futuros.
La otitis media es una de las enfermedades más frecuentes de la infancia y una de las causas de pérdida de audición en casos extremos. Aproximadamente el 70% de los niños han tenido algún episodio de otitis media.
En la mayoría de los casos, una infección de oído es un problema menor que mejora con el tratamiento, pero puede presentarse de nuevo en el futuro.