Llega el buen tiempo, las temperaturas comienzan a subir y comenzamos a sudar. El calor agrava la sudoración excesiva, un trastorno que causa a quienes la padecen más vergüenza que el acné o la obesidad.
Es una enfermedad incómoda, que causa vergüenza a quienes la sufren a pesar de ser más común de lo que se cree.
La hiperhidrosis o exceso de sudoración es un problema con el que conviven en España más de 1.200.000 personas, según los datos que recoge un estudio sobre la hiperhidrosis focal primaria, realizado en 2012.Las personas con hiperhidrosis producen sudor en cantidades mucho más grandes de las necesarias para controlar su temperatura corporal, especialmente en las palmas de las manos, las plantas de los pies y las axilas. Esta patología afecta por igual a hombres y a mujeres, y se empieza a manifestar desde la infancia y la adolescencia.
Tratamientos para la hiperhidrosis Inyecciones de toxina botulínica.
El tratamiento con toxina botulínica (Bótox, Myobloc, otros) bloquea temporalmente los nervios que causan sudoración. El efecto dura hasta 12 meses y, luego, se debe repetir el tratamiento.
Terapia por microondas. En esta terapia, se utiliza un dispositivo que emite energía de microondas para destruir las glándulas sudoríparas. El tratamiento consiste en sesiones de 20 a 30 minutos cada tres meses.
Extracción de las glándulas sudoríparas. Si solo tienes sudoración excesiva en las axilas, puede ser útil extraer las glándulas sudoríparas. Si no respondes a otros tratamientos, una opción también podría ser el legrado por aspiración, una técnica mínimamente invasiva.
Cirugía del nervio (simpatectomía). Durante este procedimiento, el cirujano corta, quema o pinza los nervios de la columna que controlan la sudoración en las manos. En algunos casos, este procedimiento provoca una sudoración excesiva en otras partes del cuerpo (sudoración compensatoria). Por lo general, la cirugía no es una opción para la sudoración aislada en la cabeza y el cuello. En una variante de este procedimiento, se interrumpen las señales nerviosas sin necesidad de extirpar el nervio simpático (simpatectomía).
Consejos para reducir los efectos de la sudoración
- Usar prendas frescas y preferiblemente optar por fibras sintéticas en vez de fibras naturales, pues la fibra sintética repele el sudor y mantiene la ropa seca, al contrario de lo que pasa con la fibra natural.
- Disponer de ropa de sobra para poder cambiarse a lo largo del día si es necesario.
- Mantener un ambiente en el trabajo fresco y bien ventilado.
- Evitar el consumo de alcohol, café, té, tabaco y alimentos picantes que puedan estimular la producción de sudor.
- Reducir el estrés, la tensión y la ansiedad, efectos psicológicos directamente asociados a la sudoración.
- Mantener una buena higiene corporal para reducir lo máximo posible el mal olor corporal.