Los hormigueos son sensaciones anormales que pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero con frecuencia se sienten en los dedos de las manos, las manos, los pies, los brazos o las piernas. ¿A quién no se le ha dormido nunca un pie o ha sentido un hormigueo en la mano?
Causas
Hay muchas causas posibles para el entumecimiento y el hormigueo, por ejemplo:
- Permanecer en la misma posición sentado o parado por un tiempo prolongado.
- Lesión a un nervio (una lesión en el cuello puede hacer que usted sienta entumecimiento en cualquier sitio a lo largo del brazo o la mano, mientras que una lesión en la parte baja de la espalda puede causar entumecimiento u hormigueo en la parte postero-inferior de la pierna).
- Presión sobre los nervios raquídeos, como a raíz de una hernia discal.
- Presión en nervios periféricos por vasos sanguíneos agrandados, tumores, tejido cicatricial o infección.
- Culebrilla o infección por herpes zóster.
- Falta de riego sanguíneo a una zona, por ejemplo, por endurecimiento de las arterias, congelación o inflamación de un vaso.
- Niveles anormales de calcio, potasio o sodio en el cuerpo.
- Falta de vitamina B12 u otra vitamina.
- Uso de ciertas medicinas.
- Daño a nervios debido al plomo, el alcohol o el tabaco, o los fármacos de la quimioterapia.
- Radioterapia.
- Mordeduras de animales.
- Picaduras de insectos, garrapatas, ácaros y arañas.
- Toxinas en mariscos.
- Afecciones congénitas que afectan los nervios.
No hay por qué asustarse cuando aparecen los hormigueos de repente. Sí ve conveniente acudir al médico, cuando surge también debilidad o incapacidad para movilizarse a la vez que la propia parestesia.
También es recomendable acudir a un médico de Atención Primaria si los hormigueos surgen justo después de haber padecido una lesión o traumatismo en la cabeza, en el cuello o en la espalda; si estos aparecen al mismo tiempo de que no se pueda controlar el movimiento de la pierna o del brazo; o si hay también una pérdida en el control de los esfínteres; o al mismo tiempo que el hormigueo hay dificultad para hablar, cambios en la visión, dificultad o debilidad para caminar, hay erupciones cutáneas, o cualquier síntoma inusual en la persona y que se acompañe de hormigueo.
El tratamiento, dependerá de cuál sea la causa que ha dado lugar a esas parestesias y si, por ejemplo, se debe a una deficiencia de vitamina B 12, se aconsejará en ese caso tomar suplementos de la citada vitamina. El pronóstico de la parestesia depende de la gravedad de las sensaciones y los trastornos asociados.

